Bienvenidos al blog de AIRE SANTIAGUEÑO

"Un espacio para que conozcas a un grupo, innovador de un estilo, humildes y pertenecientes a su tierra; la historia, sus integrantes, su música,sus imágenes, presentaciones y cada paso que vaya forjando la experiencia en el ambiente folklórico con el objetivo de difundir la cultura de la provincia de Santiago del Estero"

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miércoles, 29 de abril de 2009

Debut en Radio Nacional Folklórica








Fue extraño el lunes 20 de abril de 2009 o mejor dicho el martes a primera hora de la madrugada porque, a través del sector de prensa de la UOCRA, le llegó la invitación a Aire Santiagueño para debutar por primera vez en la Radio Nacional Folklórica, por eso, amablemente le permitieron al grupo poder difundir el disco ESTIRPE DE CHACARERA en el programa de Guillermo Chávez.

Entrando en el estudio mayor del sector de folklore, el experimentado locutor recibió a Jorge Gonzalez y Matías Toledo con un afectuoso saludo y, por sus años en el medio, tuvo que, simplemente, comportarse con esa naturalidad que lo destaca para hacer sentir a los protagonistas como en casa dentro de su espacio.

El mate de por medio y charlas amenas de temas generales provocaron la distensión en el dúo casual, por eso, cuando llegó el momento, las respuestas a las preguntas de Chávez, no tardaron en salir.

Fue un encuentro en que se difundieron casi todas canciones del cd, inclusive algunas poesías que emocionaron a Chávez por la intensidad de las letras y especialmente, por el compromiso del locutor Raúl Toledo, que grabó en el disco esos poemas de la literatura santiagueña.

También se hizo una recorrida por la trayectoria del conjunto, el origen del nombre, y se recordaron a grandes artistas de Santiago del Estero como los Hermanos Toledo. La noche contó con infinidad de llamados que escucharon y admiraron la música de Aire Santiagueño, que tenían como principal objetivo, además de difundir su primer disco, promocionar la noche del 24 de abril que se presentarían en el Auditorio de la UOCRA en Almagro…

La visita duró dos horas y los chicos se fueron totalmente agradecidos por la amabilidad de todo el personal que trabajó, no solo al aire, sino también en la operación técnica y los teléfonos……

martes, 28 de abril de 2009

Ovación en La Plaza de las Carretas








El domingo 26 de abril de 2009, Aire Santiagueño se presentó en La Plaza de las Carretas, Feria de Artesanos en la Avenida Presidente Perón y Conesa, Muñiz, Partido de San Miguel ante un anfiteatro totalmente colmado de espectadores y la pista repleta de bailarines de todas las edades que disfrutaron de la música y la experiencia de los artistas.

En este lugar de encuentro, totalmente gratuito, la gente llegaba buscando un domingo de descanso entre amigos y familiares, trayendo sus sillas reclinables y sus equipos de mate y pasabas las 17, el ambiente de entrecasa y peña se fueron desbordando, agotando los espacios libres y motivando al suelo o la pista, como los lugares más cómodos para quedarse.

Caída la noche tempranera, los músicos se dispusieron en el escenario Luis Páez –Homenaje al músico fallecido de Los de Conlara- con vistas a sorprender a los ballets que habían reservado su espacio en la amplitud del cemento bailantero; no tardó en llegar el ritmo con “Salavina” y el primer bloque de chacarera, gato y escondido con “Identidad Santiagueña”, “Gato del Regreso” y “Aquel tiempo de mi infancia”.

Allá a lo lejos se observaban las señas de un hombre transpirado y emotivamente aplaudiendo desde la pista a los artistas que, sin dar respiro, largaron al ruedo, cuatro danzas populares más que hacían mover las piernas del más tímido.

Los hombres de traje negro, agradecidos por los aplausos efusivos, se despidieron con El Himno Nacional Argentino, La Chicharra Cantora y Desde el Puente Carretero provocando en su primera visita a La Plaza de las Carretas, una ovación inmensa que pidió otra canción pero por cuestiones de tiempo y de la organización, no pudieron hacer…

La respuesta de la gente ante Aire Santiagueño es un resumen claro de la conexión con los espectadores, la humildad y la trasmisión de la música que ellos logran en cada show y por tal motivo, las alas del éxito parecen caminar en libre vuelo.

AIRE SANTIAGUEÑO en los medios


El sitio FolkloreCLUB, Nada Más que lo Nuestro, publicó una crónica periodística escrita por Pablo Piris, en la que cuenta cómo el AIRE SANTIAGUEÑO llegó a invadir Capital Federal, resumidos en música, la danza y poesía.


UN AIRE SANTIAGUEÑO INVADIÓ BUENOS AIRES
Vidalas, chacareras, zambas, gatos y escondidos. Dos guitarras, violín, bajo y percusión. Todo eso fue suficiente para colmar el ambiente del Auditorio de la Uocra de un “Aire Santiagueño”, que a través de las letras de las canciones y las interpretaciones de los músicos nos permitieron volar con la imaginación a esas calurosas tardes santiagueñas que obligan a “siestear”, a esas noches estrelladas en los patios de “tierra regadita” llenas de vino y guitarreadas.

Con la reciente noticia del fallecimiento de Don Sixto Palavecino, los muchachos de Aire Santiagueño en sincero y respetuoso homenaje comenzaron su actuación pidiendo un minuto de silencio, luego la música fue el mejor homenaje para Don Sixto.

Con canciones bien santiagueñas como “La barranquera”, la danza popular “Huayra Muyoj”; “Corazón Atamishqueño" o “Zambita de allá” y más de quince temas más, Aire Santiagueño presentó su primer material discográfico titulado Estirpe de Chacarera.
Queda claro que este material es un recorrido extenso por el mapa santiagueño, incluye autores como Carlos Carabajal, Mario Álvarez Quiroga, Pablo Trullenque, Aníbal Toledo, Leo Dan, Hugo Torres, los Hnos Simón, Julián Díaz, Rodríguez Ledesma, Leocadio Torres, Mario Arnedo Gallo, Peteco Carabajal, Sixto Palavecino o Julio Argentino Jérez, lo que es una verdadera muestra de “santiagueñidad”.Por eso, el espectáculo fue una clara exposición de la cultura santiagueña.
Los recitados de otro santiagueño de ley y difusor Raúl Toledo y las interpretaciones que Diego Toledo en percusión, Walter Leguizamón en bajo, Matías Toledo en un violín bien salamanquero y Jorge González en guitarra y voz, sumada a la primera guitarra de Rodrigo Bargas, invitado para esta ocasión, cambiaron el aire de la noche porteña con sus notas.
Y si hubo poesía y música, no podía faltar la danza para que la fiesta sea completa, por eso bailó para todos el Ballet Folklórico El Talar dirigido por la profesora Gabriela Miño.Tras un enganchado de chacareras que ya son himnos santiagueños como “Entre a mi pago y sin golpear” y “Añoranzas”, “Aire Santiagueño” intentó despedirse, pero tras pedido de parte del público de “otra”, llegó la última sorpresa de la jornada. Jorge González anticipó “una idea de la profe Gabriela Miño, que decía que había que hacer danza una canción que es de todos, se nos ocurrió hacer algo con nuestros instrumentos y mezclarlo con otras danzas, en homenaje a todo nuestro país”. De pronto, el violín reprodujo los primeros acordes de nuestro himno, mientras una bandera argentina y el escudo de nuestra Nación, desfilaban por el escenario junto al aplauso generalizado y espontáneo de los presentes. Luego los bailarines de El Talar comenzaron a zapatear y las notas de “La chicharra cantora” y “Desde el puente carretero” se “engancharon” junto al fragmento del himno y se transforamaron en una sola canción.
El público entusiasmado aplaudió de pie y se fue contento con la correntada de “Aire Santiagueño” que por una hora invadió el ambiente porteño.


Aire Santiagueño deslumbró en el auditorio de la UOCRA












El viernes 24 de abril, en la sala Hugo del Carril de la UOCRA en Almagro, Capital Federal, se presentó el grupo Aire Santiagueño, quien ofreció un recital para el recuerdo con música, poesía y danza, presentando su disco ESTIRPE DE CHACARERA con el objetivo de difundir la cultura santiagueña, ante una sala totalmente colmada de espectadores y periodistas que disfrutaron de una propuesta nueva e inolvidable.

El conjunto integrado por Matías Toledo, Jorge Daniel Gonzalez, Walter Leguizamón y Diego Toledo contó por la participación del guitarrista Rodrigo Bargas y el Ballet El Talar, dirigido por la profesora Gabriela Miño; en el espectáculo le ofrecieron al público cuatro temas inéditos más todas las canciones de su primer disco grabado en vivo en Quilmes en julio de 2008.

Alrededor de las 20.40 la apertura del telón despertó en la voz del locutor del show, Raúl Toledo, un sentido homenaje a Don Sixto Palavecino, fallecido unas horas antes del show; las luces bajas y como un eco montaraz, los acordes de la guitarra de Bargas introdujo con aire de la Madre de Ciudades, la chacarera de Marcelo Mitre “Nuestra Tierra”; ahí pegado “El Color de la Chacarera”, una versión en carnaval cruceño de “El Buen Lugar”, de Jacinto Piedra y el gato inédito de Matías Toledo “El gato del Fantasma”.

“Me está quemando en el pecho la copla de la vidala y andoi´ solo por el monte, no tengo bombo ni caja…;allá por sobre los montes, la luna redonda pasa: Ay! Si la luna bajara, si la tuviera entre mis manos, tendría la mejor caja pa´ tinquearla despacito mientras suelto la vidala… ”, relató la voz quebrada de Raúl Toledo y solo con bombo legüero, la voz de Jorge Gonzalez soltó las coplas vidaleras de “Llegando a mi querencia” para transportarle a los presentes sus deseos de cielo y regreso al pago santiagueño.

Inmediatamente, el conjunto interpretó una selección de canciones en la que descansaban solo un segundo entre tema y tema con “Identidad Santiagueña”, “El gato del regreso”, “Aquel tiempo de mi infancia”, la zamba de Hugo Torres “Luna de Seda” y a continuación los instrumentales con solos del violín de Matías Toledo “Chacarera de un sentir”, “Chacarera del violín”, “Escondido del Ututu” y “Huaico Hondo”.

Un poema de Pablo Raúl Trullenque le dio el pie a los malambistas de El Talar para hacer una figura con autoridad y presencia con un colchón musical entre guitarras, violín y bombo.
Luego, Aire Santiagueño tocó “La Barranquera”, “Salavina” y la danza “El Huayra Muyoj” coordinado cronométricamente con la aparición de los bailarines que se turnaron brindando una muestra de color y profesionalismo en la danza.

La versión inédita de “Corazón Atamishqueño” fue introducción para homenajear a Los Manseros Santiagueños con “De La Banda a Santiago”, “La Otumpeña”, “Chacarera para mi vuelta”, “La Ñaupa Ñaupa” y “El ventajao”.

Entre la gente, ya había algarabía, emoción y un repicar de aplausos entre una bandera que se prendió a los fanáticos en la primera fila. El matiz llegó de nuevo con la voz de Jorge Gonzalez cantando a capella “Zambita de allá” en una gran interpretación usando dos escalas y media en su timbre y color de voz.

En las palabras de Matías Toledo, tras presentar a los integrantes había una emoción evidente al igual que en el cantor y guitarrero y por eso, le dedicó a todos los espectadores una puesta en escena memorable con 18 bailarines en el escenario coreografiando una versión del Himno Nacional Argentino con La Chicharra Cantora y Desde el Puente Carretero, provocando una emoción incomparable entre el público, parados y aplaudiendo constantemente.
El grito de “otra” no faltó y para el cierre “Entre a mi pago sin golpear” y “Añoranzas”, bailado por El Talar e inclusive la profesora, dejó más que satisfechos a los invitados que no conocían a este grupo de origen y raíz Santiagueña.

FOTOS. Gentileza de FolkloreCLUB

lunes, 27 de abril de 2009

Biografía de Jorge Daniel Gonzalez


El cantante y guitarrista base de Aire Santiagueño, Jorge Daniel Gonzalez nació en Villa Urquiza, Capital Federal pero su corazón es santiagueño gracias a que sus padres nacieron en Santiago del Estero; su madre es de Puerta del Jardín, Departamento Guasayán y su padre, de Tala Pozo, en la Capital de Santiago.

Ya desde chico, su casa le educó el oído musical con grupos como Los Manseros Santiagueños, Los Del Río, Los Sin Nombre y conjuntos de otras provincias como Los Tucu Tucu, Los Altamirano, Los Fronterizos y Daniel Toro entre otros, sin perder la costumbre de escuchar las cumbias y guarachas santiagueñas.

Su primer acercamiento a la música, sorprendentemente fue antes de jardín, cuando golpeaba con las manos las melodías de la música Heavy Metal que escuchaba su hermano. Ya a los 9, tocó por primera vez una batería doble bombo en las que sacó temas de oído de Hermética, Malón, Metallica, Sepultura y Slayer. Parecía que el gusto musical de Jorge llegaría a las manos de la música pesada pero la época de la secundaria lo acercó a la cumbia norteña y al rock nacional, sin dejar de oír en su casa folklore ni Heavy. Tocando la batería, formó su primer grupo en el 2000 llamado "Los Pordioseros del Afán" y tenía un estilo rockero; con ellos actuó en boliches como El Sublime, de Nuñez y bares como La Garita, de Villa Pueyrredón, ambos en Capital Federal.

En su época adolescente recibió de manos de su tía Lucrecia Cárdenas una vieja guitarra que nunca le interesó aprender a tocarla por considerarla un hecho imposible. Por eso, la música la expresó, a partir de este momento, con la voz; hasta los 17 años ha cantado y aprendido el repertorio de muchos estilos musicales y animó centenares de fiestas con pistas o a capella, inclusive aprendió de urgencia, en 20 minutos un tema en italiano para cantar a dúo con una cantante en un Festival que se hizo en un colegio del Barrio.

En la secundaria empezó a escribir sus primeros poemas y canciones pero con melodías ya inventadas; realizó muchos viajes y campamentos en los que siempre encontraba alguna guitarra pero la ignorancia de no saber tocarla lo mal acostumbró y fue desarrollando su mano izquierda en las cuerdas y la derecha en el diapasón, tocando como zurdo siendo un diestro de nacimiento.

En Octubre de 2002, compuso por primera vez una canción con letra y melodía propia dedicada a una amiga en su cumpleaños de 15 que interpretó en vivo con la compañía de un guitarrista. Fue en esa época que sintió la necesidad de aprender a tocar ese viejo instrumento, unos años antes obsequiado por su tía, pero tocar como diestro le fue imposible; al cambiar el encordado para zurdo, creyó en la comodidad de la ejecución pero la dificultad era la misma y sin regresar las cuerdas en su lugar, comenzó a aprender de tal forma. Los acordes sacados de los cancioneros populares fueron su primer aprendizaje y a la semana, ya tocaba de oído con arpegios solamente, canciones de Leo Mattioli, Grupo Sombras, Koly Arce y su Quinteto Imperial y La Nueva Luna.

Su insistencia con el instrumento le dio buen resultado por lo que le permitió ejecutar rasguidos simples de rock nacional para luego, animarse a tocar folklore tradicional.
Un paisano que conoció en Bariloche, Río Negro pero que vivía en Capital Federal, le enseñó las primeras técnicas, también de oído y con eso, Jorge no descansaba hasta sacar las melodías de zambas y chacareras.

En 2003, el artista adoptó la extraña costumbre de anotar en un cuaderno cada canción folklórica que sacaba y la trascribía llegando, en 2008 a unas mil canciones.

En 2004, por problemas económicos, el destino lo llevó a ganarse la vida con su guitarra, su voz y su gorra en los medios de transporte: primero los trenes en el ramal José L.Suárez-Retiro de la Línea Mitre y luego, en los colectivos en los que estuvo hasta mediados de 2006. Fue allí arriba donde aprendió una forma de cantar sachero, fuerte y potente y a rasguear, pelarse los dedos y uñas transformando su esfuerzo, en una forma de vida.

Las primeras contrataciones surgieron en los colectivos para fiestas privadas y la ganancia, la invirtió para estudiar periodismo deportivo en DeporTEA, en 2006 y recibiéndose en 2008, lugar que sorprendentemente le dio la oportunidad de cantar con El Chaqueño Palavecino en la Sala Pablo Neruda del Paseo La Plaza, en Avenida Corrientes al 1600.

Durante esos años conoce al guitarrista Esteban González de Villa Martelli, Partido Vicente López, quién lo invita a tocar la guitarra y cantar en su grupo Achalay para un Festival en Villa Urquiza y tras la presentación, Esteban se desliga de su compañero y forma dúo con Jorge trabajando un repertorio popular, destacado en armonías, coros, canones y lucimiento de guitarras.

En el verano de ese año, Jorge decidió jugarse con unos pocos pesos y su guitarra, a ganarse la comida a Villa Gesell, donde le fue extremadamente bien y además, tuvo la suerte de conocer a la delegación de Santiago del Estero, que exponían su arte y costumbres, para facilitarle información en pos de unas clases de guitarra para aprender en el año. La organización le recomendó que en marzo de dicho año se dirigiese a la casa de Santiago en Capital y fue allí donde conoció a Rodolfo Maldonado, líder de La Clave Santiagueña, quién le perfeccionó y santiagueñizó el rasguido.
El comienzo de una carrera en ascenso

En Junio de 2006, Maldonado lo invita a participar a Jorge en la grabación del programa “Todo Nuestro” emitido en Argentinísima Satelital y debuta como artista oficialmente junto a Rodolfo y al violinista Matías Toledo. A partir de allí, y gracias a su registro tenor agudo y rapidez de aprendizaje, integra La Clave Santiagueña hasta septiembre de 2007 con quién realiza su primer gira por la costa, a Villa Gesell, Pinamar y Ostende adoptando una experiencia inesperada. Su primer Festival fue “Canta el interior a la Madre Tierra” en el Club Juventud, Capital de Santiago del Estero en Julio de 2008 en la que La Clave Santiagueña representaba a Salavina, compartiendo escenario con Marcelo Toledo, La Brasa y Néstor Garnica.

Ese mismo año, el 25 de julio y con motivo del 455º Aniversario de la fundación de Santiago, tuvo la suerte de interpretar el Himno Nacional Argentino ante una Plaza Libertad, totalmente colmada que recibió a artistas como Horacio Banegas, Mario Álvarez Quiroga, Dúo Terral y Peteco Carabajal, entre otros.

Además ha recorrido infinidad de peñas, festivales, escenarios, teatros, hizo televisión y radio por capital y el conurbano bonaerense como La Señalada, La Feria de Mataderos, Argentinísima, Canal 26, Radio Nacional Folklórica en sus recitales de SADAIC y programas como Kuska, 1º Festival de la Empanada en Berisso, La Rural, la Casa de Santiago del Estero, Teatro Fauré y Teatro Concert, por nombrar un pequeño puñado y ha cantado junto a Los Carabajal en su 40º aniversario.

En 2007 forma un trío junto a Matías Toledo y Diego Toledo y debuta en el Festival de la Tradición en Ezpeleta dando origen a un nuevo conjunto que se comenzaría a llamar Aire Santiagueño a partir de marzo de 2008, con quién trabaja actualmente, paralelo a su desempeño como periodista en FolkloreCLUB. Llevó su música por ciudades como Lincoln, Junín, Carlos Casares, Olavarría, Tilcara, La Quiaca, Villazón -Bolivia-, actuó en grandes peñas del conurbano como La Plaza de las Carretas, Festival de la Virgen de Sumampa en Castelar, Círculo Santiagueño y de Capital Federal como Los 36 billares, la Peña del Colorado y Peña Los Cardones, además de actuar en el auditorio Sala Hugo del Carril de la UOCRA en donde presentó el disco Estirpe de Chacarera

Entrevista a Diego Toledo


El percusionista de Aire Santiagueño estuvo recordando su trayectoria, sus comienzos en la música y en la ejecución del bombo, contando sus proyectos y objetivos para los tiempos cercanos

¿Cuáles fueron tus primeros indicios para escuchar folklore santiagueño?
-“Obviamente, esta música me la inculcaron mis abuelos, mi papá, mis tíos. En la casa de mis abuelos era una costumbre escuchar folklore santiagueño tradicional, lo que me despertó el bichito del folklore pero a través del bombo pero como todo chico, yo aprendí golpeando las piernas y siguiendo el ritmo con las manos. Mi madre también nos inculcó esta música cuando nos mandaba a estudiar, junto a mis hermanos, danzas folklóricas”

¿Cuándo fue la primera vez que tocaste un bombo legüero?
-“Mi mamá me comentó que fue alrededor de los cuatro años. Pero a tocar fue a los 18 años. Mi primer grupo fue ‘Paisaje Santiagueño’ conformado con mis dos hermanos Matías y Ariel y mi primo Santiago. Después me llamó más la atención todo lo relacionado con el bombo y especialmente, cuando conocí unos amigos en Villa Corina que me incorporaron en su grupo llamado ‘Vestigio’, con un estilo romántico y moderno, por lo tanto, tuve la libertad de incorporar la percusión…”

¿Qué instrumentos le agregaste al bombo para convertir el compacto en percusión?
-“Le agregué los sachabombos traídos de Santiago del Estero. Se los compré a un luthier conocido del mercado de La Banda de quién no me puedo quejar porque ya tienen diez años y todavía están intactos como el primer día”

¿Sus cueros a qué animal pertenecen?
-“En principio, cuando los compré, tenían el cuero de lampalagua, de la víbora del monte y con el tiempo, por temas de uso y desgaste, quedaron uno de lampalagua, uno de oveja y otro de cabra”
¿Qué escenarios recorriste con Vestigio y qué te dio como artista?
-“Como artista, me ayudó a crecer musicalmente. En cuanto a los escenarios, en su momento trabajábamos para Cultura de Avellaneda y recorríamos escenarios dentro de ese circuito”

Este aprendizaje de oído ¿Te dio la posibilidad de haber acompañado a artistas reconocidos del ambiente folklórico?
-“Esa fue la parte más linda que tiene un músico de oído, de conocer gente que va más allá de lo que es un artista, porque se descubre una persona. Por ejemplo, con Oscar Ocaño, un gran músico e hijo de santiagueño y la satisfacción más grande fue cuando Juan Carlos Carabajal me pidió si podía acompañarlo en la peña La Señalada cuando estaba en la calle México en Capital Federal. Además con Juan Carlos nos unió un asado en la casa de mis abuelos, o sea, que tuve la gran posibilidad de haberlo conocido como persona”

¿Qué pasó luego de Vestigio?
-“En noviembre de 2007, me cruzo con mi hermano Matías y me pregunta ‘¿Te gustaría acompañarnos a Jorge y a mí en el Festival de la Tradición de Ezpeleta?’ y bueno, como en el grupo que integraba, las cosas no estaban del todo bien, fue una puerta abierta para arrancar otro proyecto que, obviamente, estando con un amigo como Jorge Gonzalez y con mi hermano, Matías Toledo ,que más que un hermano es un amigo también, es como que uno está con más confianza y lo toma con mayor responsabilidad al proyecto”

¿Qué sentimientos te da compartir con amigos un proyecto tan importante como Aire Santiagueño?
-“En primer lugar, estar en Aire Santiagueño es un gusto, más allá de un trabajo, porque un trabajo lo hace con la responsabilidad de depender de otra persona, pero en este caso, es un gusto depender de nosotros mismos en el reconocimiento y la difusión, además no hay presión y hay libertad de hacer, proponer y expresarse como a uno le gusta. Para mí, el grupo se encamina por algo muy serio; la responsabilidad es toda por igual y cada uno de los integrantes sabe lo que tiene que hacer en su lugar, aspirando a más y cómo vos decís, dejamos a la familia de lado que es bastante fuerte y doloroso, pero sabemos que ellos nos acompañan constantemente”

domingo, 26 de abril de 2009

Entrevista a Matías Toledo


En una charla íntima, el ideólogo del proyecto y violinista de Aire Santiagueño hace una remembranza desde su niñez recordando los primeros indicios como músico hasta llegar a la actualidad con el sueño intacto de tocar por el país y para la juventud bailarina con el conjunto que formó entre amigos.

¿Cómo y dónde comenzó a adoptar tu oído la música de Santiago del Estero?
-“Siempre se escuchó en mi casa folklore santiagueño debido a que mi abuelo es de La Banda y mi abuela del campo de aquella provincia, por eso se trajo la música hasta casa, en la que mi padre también escuchaba; a pesar de ello, nunca se me ocurrió poder interpretarla hasta cumplidos los 18 años. A la música nunca le di importancia y me dedicaba al estudio y a las cosas que hacen los chicos, como jugar a la pelota”

¿Cuándo fue tu primer acercamiento a la música y qué instrumento empezaste a tocar?
-“Te comento…era una costumbre en los cumpleaños de la familia y abuelos, la guitarra, el bombo y el canto, con mis tíos, mi padrino, mi abuelo y algunos amigos. Mi tío Raúl Toledo ejecutaba la guitarra con una arpista paraguaya llamada Violeta Ramos y siempre la acompañó a importantes escenarios como Grandes Valores del Tango y La Plaza Próspero Molina, entre otros. Gracias a él yo conocí la guitarra”.

Tocando de oído ¿Qué empezaste a sacar con la guitarra?
-“Con este hobbie, tocaba las canciones que se escuchaban en ese momento, acercándome al folklore a los 18, rasgueando chacareras con mi primo Santiago Collo, mi hermano Diego Toledo con el bombo y mi otro hermano Ariel, con la guitarra…Siempre en Familia.”

¿Cómo y por qué te inquietó el violín?
-“A los 20 descubrí el violín, una inquietud profunda…Surgió cuando una vez, en la tele en el canal 7 vi a los hermanitos Villagra....el que tocaba el violín tenía 11 años y me dije ‘No….yo quiero hacer eso’. Me junté unos pesos y me compré un violín sin saber afinarlo ni agarrarlo, ni sabía que se le ponía resina al arco, o sea, nada…Empecé así, más bien fue ganas que otra cosa”

Entonces ¿Cómo empezás a ejecutarlo?
-Gracias a mi tío Raúl por medio de su amiga Violeta Ramos quién le pasó la afinación de violín con relación a la guitarra….Luego fue todo insistencia y torturar a la familia

¿Cuál fue la primera canción que sacaste?
-“Desde el Puente Carretero, toda instrumental y es hoy con la que salimos tocando con Aire Santiagueño”

¿Qué satisfacciones te dio ese instrumento?
-“Muchísimas….conocer gente buena y mucha de la otra, que te enriquece mucho. Yo puedo decir hoy que mi vida cambió con el violín, es una manera de expresarme y me formó como soy, con una personalidad diferente”

¿Tu primer grupo?
-“Se llamó ‘Paisaje Santiagueño’, integrado por mi tío Raúl Toledo, Mis hermanos Ariel y Diego y mi primo Santiago. Ahí conocimos a un amigo llamado Rubén Bulacio y se sumó también, pero por razones laborales nos fuimos separando hasta que llegó el tiempo de acompañar a un salteño llamado ‘Juan Gareca’ y conocí otro tipo de folklore, con zambas y chacareras carperas, con quién además viajé por primera vez a Córdoba en el Festival de la Fe del Folklore que reunía 25 mil personas, debutando en la noche de Los 4 de Córdoba. Tenía miedo por la multitud pero fue una experiencia única en la que toqué un tema instrumental siendo el centro de atención por esa canción. Este tiempo con Gareca fue entre 2002 y 2004”

¿Qué hiciste cuando te separás de Juan Gareca?
-“Llegué a integrar la formación de Pancho Escalada, haciendo chamamé tropical. Ahí arribé a partir de una grabación innovadora que hizo con violín y percusión con sachabombos haciendo un nuevo estilo. El violinista, por ser un hombre grande, se retiró y Pancho, al verme tocando folklore, me convocó con el objetivo de crear un grupo joven. Con él llegué a grabar en Folklorísimo de Carlos Giachetti, en el programa Folklore Mío, acompañar a Ricky Maravilla y conocer gente grande en la música popular”

¿Recorriste algunas provincias con él?
-“A Santiago del Estero lo conocí de punta a punta. Los meses de Febrero ibamos una quincena y sin parar una noche ibamos a todos los bailes y conocíamos cada pueblo. También fui a Entre Ríos, Santa Fe, la ciudad de Rosario y Rafaela y el Puerto San Julián, Pico Truncado en Santa Cruz. En este proyecto de Pancho Escalada tuve la suerte de conocer a un compañero actual y amigo, Walter Leguizamón”

Cuando terminaste el vínculo musical con Pancho Escalada ¿Cómo llegaste a integrar el grupo de Hugo Torres?
-“Siempre se compartían escenarios en la Provincia de Buenos Aires, además nos cruzabamos en radios. Hugo me convocó para hacer una gira a Tucumán y grabar en el disco ‘Para qué más’, editado por Fogón en 2006; ahí grabé El bailarín de los montes, Flor de Cenizas y Gatito para mi abuelo. También lo acompañé en la zamba Achalay, mi mamá y dos chacareras en el programa de Folklorísimo”

¿Qué experiencia te dejaron los viajes con Pancho Escalada y Hugo Torres?
-“Tocar en el escenario es una pequeña parte de un grupo; el hecho de compartir una mesa, un mate cocido, un asado, compartir lo que hay y lo que no hay, visitar y ensayar en la casa de un amigo es lo que te hace crecer y es la experiencia que se acuerda, mucho más que los escenarios en los que tocó….”

Luego de integrar estas tres formaciones, integraste otro grupo más….
-“Integré La Clave Santiagueña del señor Rodolfo Maldonado, co-fundador de La Chacarerata Santiagueña junto con el Ñato Gramajo. Fue un tiempo que disfruté y conocí a Jorge Daniel Gonzalez, que integra Aire Santiagueño, cantor humilde con una familia hermosa que, como te decía antes, uno conoce gente y amigos que finalmente terminan siendo la familia de uno”

A partir de tus 20 años, hubo un progreso y crecimiento en la ejecución del violín y además en experiencia escénica ¿Sentiste un click que te indicó el formar tu propio proyecto?
-“Las cosas se fueron dando naturalmente. No es que uno se levanta y dice ‘Bueno, hoy voy a formar un grupo’. El compartir cosas con un compañero, como por ejemplo con Jorge Gonzalez…Todo se origina a través de unos amigos que tengo en el Club de Leones de Ezpeleta que trabaja en temas sociales y demás; me pidieron una mano para colaborar en el Festival de la Tradición y yo no me podía negar por los objetivos que además comparto. Veníamos con Jorge de ensayar con La Clave Santiagueña, y me acuerdo: estabamos en el colectivo 17 y le propuse si podía acompañarme y él ni lo dudó, me dijo que Sí y luego le comenté a mi hermano Diego si podía ir con la percusión y ese fue el debut, el tiempo que se le empieza a dar forma al proyecto”

Aire Santiagueño se formó con ese nombre en marzo de 2008 en la Misa Criolla de Ezpeleta y se empezaron a dar muchos escenarios, en Lincoln, Junín, Capital Federal, Gran parte del Conurbano y de poco el nombre se está imponiendo.. por lo tanto ¿Cuál es el sueño que tenés con tu formación?
-“Cuando uno hace algo es un por qué y un para qué…el por qué es una necesidad de expresarse con una motivación y surgió algo que me llene en un 100%, con su música y sus integrantes y el Para qué, es apuntar a la juventud peñera, a los grupos de danzas, para ellos y su baile. Un deseo mío es llegar a una peña y encontrar un ballet que desconozca y que baile un tema de Aire Santiagueño…Ese sería mi reconociendo que me diría que las cosas están bien hechas”

Entrevista a Walter Leguizamón


En un gran reportaje realizado al bajista de Aire Santiagueño, Walter Leguizamón nos cuenta los comienzos en la música, su trayectoria y su vigencia en el ambiente.

¿Dónde naciste?
-“Yo nací en la capital de Santiago del Estero y malcriado en Taquetuyoj, departamento Loreto que vendría a ser un paraje, a 35 kilómetros de la ciudad loretana”

¿Cómo fueron tus orígenes como músico?
-“Bueno, mirá…mi mamá tenía un negocio y todas las tardes había gente que iba allí a tomarse un vino, una cerveza; ella le fiaba a un muchacho que no podía pagar, por eso, él, para pagar la deuda, le empeñó su guitarra por la bebida. A partir de esto, los muchachos se ponían a tocar la guitarra y decían: ‘Doña Gilda, préstemos la guitarra y le cantamos unos temas…’; en esos momentos, yo agarraba mi sillita, me ponía en medio de la ronda y miraba. Esto fue cuando tenía siete u ocho años”

¿Qué repertorio cantaban estos muchachos?
-“Era todo folklore lo que hacían. Y bueno, después que ellos se iban, yo agarraba la guitarra y prácticamente, me acordaba como ponían los dedos para hacer las notas y así fui aprendiendo solo, a escondidas. Tiempo después cuando ya sabía rasguear, en el colegio siempre me hacían tocar para las fiestas patrias junto con otro chico que tocaba el bombo”

¿Cuándo terminaste la primaria, que pasó con tu vida?
-“Me fui a vivir a Buenos Aires, a Laferrere en la casa de mi tío donde también se juntaban todos los fines de semana con muchachos conocidos para tocar. Mi tía, en esa época, vio en una casa de compraventa, un acordeón de dos hileras, una verdulera y me comentó: ‘¿Por qué no compramos un acordeón a medias?’ entonces con mi trabajo en un fábrica de vidrios, a los 14, pagué la botonera y aprendí a tocar el acordeón”

¿Lo primero que aprendiste con la verdulera, te acordás cuál fue?
-“Y lo más fácil que me salía era ‘El curupí’. Pero no aprendí muchos chamamés, unos tres o cuatros que tocaba en cada baile, en reuniones familiares, que había. Me hacían tocar porque, por ser un chico, siempre era una atracción. Tiempo después mi hermano compró un acordeón a piano, un mastropiano de 120 bajos y también aprendí a tocarlo y con esto, ya me dediqué a desarrollar este instrumento”

¿Cuál fue el primer grupo que integraste?
-“A los 16 años integré un cuarteto de chamamé auténtico, bandoneón, acordeón y un dúo de guitarras y voces con un repertorio de los Hermanos Cardozo y Los Hermanos Barrios”

¿Con el acordeón, te dedicaste al folklore?
-“No, me dediqué a la cumbia y la guaracha. Cuando armamos el primer grupo de cumbia, preparamos canciones del Quinteto Imperial. El muchacho que tocaba la guitarra, tenía una hermana que se casaba y me dice ‘Tenemos que armar un grupo para tocar en el casamiento’ y en una noche me aprendí todo un enganchado del Quinteto. Ese grupo se llamaba ‘Los Amantes Santiagueños’. Con ellos nos presentabamos por La Matanza, en colegios…es más, en el barrio de La Loma, siempre nos invitaban de un colegio que hacían festivales siempre. Además grabamos un cassette independiente”

¿El piano, en qué momento lo aprendiste a tocar?
-“En la época de Los Amantes, aprendí el piano y otro chico me reemplazó en el acordeón. Pero el repertorio ya eran Los Alfiles y ese estilo y guarachas como Jorge Véliz, Los Rodeños y el Grupo Maravilla. Pasé por otro grupo guarachero llamado ‘Los Majestuosos Santiagueños’ con quién hice mi primer gira a Santiago del Estero, en los carnavales en Pozo Hondo, Las Termas de Río Hondo y todos sus parajes”

¿Por qué te desarrollaste en el bajo?
-“Quería probar cómo era y conseguí un bajo que me lo facilitó un compañero del grupo guarachero; me pareció más cómodo y empecé a tocar algunas veces con Ramón Villarreal. Después conozco a Carlos Lallana: él tenía su grupo en Córdoba pero se vino a Buenos Aires a reformar los integrantes porque los cordobeses se habían disuelto…Nos integramos a él, además de mí, El cuervo Pajón, el hermano del Cuervo Pajón y un violinista de apellido Farías.”

¿Qué te dio Lallana como músico?
-“La satisfacción de tocar en el escenario mayor de Cosquín, creo que en 1989 y actuamos un miércoles el día de Horacio Guarany. También hicimos la apertura de ese festival acompañando a un dúo, Sandra Santos y Carlos Cabral. A pesar del Festival, nunca pude grabar con él porque me fui después de tocar tres años”

¿Qué pasó con tu carrera luego del alejamiento del grupo de Carlos Lallana?
-“Por cuestiones laborales y económicas, tuve que dejar y me dediqué a trabajar en algo ajeno a la música. Pasé por otros grupos y tocando con amigos del barrio, chamamé tropical y luego de muchos años, a través de un músico llamado Tití Avendaño, me llamaron para hacer una prueba con Pancho Escalada y quedé. Eso fue hace unos seis años…”

Tu carrera tuvo un antes y después con Pancho Escalada
-“Sí, muchos viajes...lo más lejos que llegué fue Salta, toqué en el Festival del TriChaco organizado por el Chaqueño Palavecino y además muchas giras por los bailes de Santiago del Estero durante los seis años que estuve con Pancho. En 2008 me fui para integrar Aire Santiagueño aunque, en realidad, yo ya tenía la idea de formar un grupo así un tiempo antes, paralelo a Pancho e hicimos junto a Tití, chamamé al estilo Conjunto Ivotí, ensayamos y pensamos incorporar a Matías Toledo, también músico de Escalada”

¿Cómo surge la posibilidad de integrar Aire Santiagueño?
-“A través de una invitación de Matías Toledo para tocar en la Misa Criolla que se hizo en Ezpeleta a principios de 2008 y me incorporé al grupo con el me mantengo todavía. Con Pancho ya no toco más; a veces tengo algunas presentaciones con Ramón Villarreal y también tengo algunos shows con un grupo llamado ‘Los Troveros del Folklore’”

sábado, 25 de abril de 2009

Volvieron las peñas en Marzo y Abril


Como en período escolar, Aire Santiagueño se puso a tono a partir de marzo preparando el año a puro trabajo hasta diciembre, por lo tanto, comenzó el recorrido de peñas por el conurbano bonaerense con el mencionado objetivo de imponer el nombre en el ambiente y crecer profesionalmente.

La Pista de Cococho Carabajal, en Virrey del Pino se llevó la primer sorpresa de la gira de los hijos de santiagueños. El traje deslumbró a los presentes que miraban con asombro la llegada de un grupo desconocido para ellos. El escenario bailable era una fiesta con ritmos de chamamé maceta, chamamé tropical y algunos grupos de folklore con bandoneón, pero cerca de las cinco de la mañana de un sábado caluroso, se abrieron los bailarines y la música de Aire Santiagueño empezó poniendo un pie firme en el lugar: con la melodía de la vidala “Llegando a mi querencia”, los presentes admiraron con lealtad la voz de Jorge Gonzalez y luego “Chacarera del violín”, provocó que la pista se volviese a llenar de damas y conquistadores.

Los enganchados sin detenerse ni palabras de por medio fue lo que a los espectadores llamó la atención pero el final con “El himno” nuevamente quedó grabado en las retinas ajenas, conservando para el recuerdo una hermosa versión de unión nacional y chacareras.

El 22 de marzo de 2009, “El patio de Tévez”, de Berazategui, recibió la segunda visita de Aire Santiagueño, esta vez gracias a la invitación cordial del gran bandoneonista santiagueño Ramón Villarreal. Un sonido bueno y potente y un galpón amplio para que las polleras levantasen vuelo en la tarde de otoño reciente, por eso el estilo infaltable no falló y consecuentemente, el violín no tardó en gritar las melodías montaraces que el bajo de Walter Leguizamón sostenía; de fondo, Diego Toledo hacía de las suyas, con velocidad y precisión en los golpes de sachabombos y el legüero.

La peña que logró emocionar a los integrantes de Aire Santiagueño fue el Predio de la Comunidad Mapuche, en Della Paolera y Miraflores, en Pablo Nogues, el sábado 11 de abril de 2009 porque sus instalaciones eran un reflejo de los viejos recuerdos que quiere el grupo trasmitirles a los porteños que no conocen los patios originales de tierra y querencia. Es como un quincho gigante pero con suelo de tierra, con alambrados para separar la pista de baile de las mesas y lo más sorprendente y admirable, el escenario hecho de tierra y tronco, igual que los bailes de Santiago del Estero, campo adentro.

Muchos recuerdos pasaron por la cabeza de los músicos cuando el Ballet El Sol levantaba la verdadera polvareda que no dejaba ver más que tierra alrededor de los brazos y hombros, y una huarmy sumaj desde afuera, esperando que el guitarrero se detenga para baldear y asentar la tierra. Una hermosa impresión de recuerdos que brilló con la respuesta de la gente, maravillada con la interpretación de las chacareras, zambas, gatos y escondidos y los fanáticos levantando como tributo, una botella de vino tinto.

Al otro día, el domingo 12 de abril de 2009, Aire Santiagueño regresó al salón MG de San Francisco Solano para hacer bailar a la nueva generación de bailarines del Ballet Argentino de Tucho Vega en la extensa calle de mosaico entre el escenario y el mostrador.
Todo fue una previa para la presentación del 24 de abril, cuando el grupo presente oficialmente su disco en el Auditorio de la UOCRA en Capital Federal

Lo primero en 2009













El año nuevo comenzó y Aire Santiagueño, por cuestiones vacacionales y laborales, especialmente por el cantor y periodista Jorge Daniel Gonzalez, actuó solamente dos veces entre Enero y Febrero y fue en el Ciclo “Primero lo nuestro: Tango y Folklore en la Plaza”, realizado durante todos los viernes de esos meses en Quilmes.

Este encuentro llevado a cabo en la Plaza San Martín, ubicada en Rivadavia y Sarmiento, fue organizado por la Subsecretaria de Cultura de dicho partido y tenía como objetivo difundir las danzas, música y culturas de las provincias participantes, entre ellas, Buenos Aires, Santiago del Estero, Córdoba, Tucumán, Mendoza, Jujuy y Misiones aportando conocimientos sobre los encantos de cada lugar para favorecer el turismo, entregando folletería y sorteando entre los espectadores artículos criollos y culturales. Asimismo, cada viernes se enseñaba con un profesor invitado, una danza especificada a los vecinos y visitantes que se acercaron hasta la plaza.

También contó con una serie de ballets como Ballet Sumampa, Ballet Quishcaloro y el Ballet de la Escuela Municipal de Bellas Artes de Quilmes, entre otros y se pudieron apreciar números musicales como Betania Díaz, Jorge Morales, Alberto Iriarte, Los Hermanos Moya, Grupo Soar y Aire Santiagueño que actuó en la apertura y la clausura del ciclo.

La primera presentación fue el 16 de enero de 2009 y el cierre fue el 27 de febrero de 2009. La música y los espectadores fueron los protagonistas en las dos jornadas que inauguraron y cerraron un encuentro totalmente favorable para la cultura argentina.

Entre el repertorio de Aire Santiagueño, se incluyeron las canciones del disco “Estirpe de chacarera”, con versiones nuevas de “Corazón Atamishqueño”, “La Barranquera” y la chacarera completa de “Entre a mi pago sin golpear”.

El himno Nacional Argentino con las chacareras “La Chicharra cantora” y “Desde el Puente Carretero” hizo emocionar a muchos de los espectadores creando un clima de fiesta único e inolvidable.

Por último cabe destacar que la señora Gladys Esther Acosta, junto al comedor Caritas Sucias de Ezpeleta, en el que colabora Matías Toledo, hizo 10 kilos de tortillas santiagueñas para entregar entre los presentes.

2008- “Estirpe de Chacarera”


Fue un largo período de espera desde el 2 de julio de 2008 hasta la terminación del primer material de Aire Santiagueño que provocaba inquietud, esperanza, ilusiones y sueños de un futuro de éxito y música hasta que la ansiedad terminó en la primera semana de diciembre de 2008 cuando “El primer hijo” del grupo tomó forma cumpliendo un anhelo soñado: ESTIRPE DE CHACARERA ya estaba listo para salir a la calle.

El disco se grabó en vivo en la Casa de Cultura de Quilmes durante una muestra que realizó Aire Santiagueño que se llamó “Memorias de la sangre”. El trabajo de limpieza, prolijidad y masterización se llevó a cabo en el estudio “El Duende” con la conducción del técnico en grabación Diego Leyes, visitándolo periódicamente pero con arduo trabajo en su estudio de Monte Chingolo.

El arte de tapa fue realizado por Marcos Ruiz Iriarte y en el frente del disco cuenta con la cara de los cuatros integrantes del grupo en forma de cuadrado, cada uno en un extremo, arriba de izquierda a derecha Walter Leguizamón y Jorge Daniel Gonzalez y abajo, Diego Toledo y Matías Toledo.

De fondo, se puede apreciar a muchas personas bailando en el patio de tierra del Indio Froilán González en el barrio de Huaico Hondo, Santiago del Estero y allí cerquita, una niña bajo un techo de caña y tronco, admirando a los músicos y los bailarines, inspiradores de cualquier peña.

En el interior del disco, las fotos del frente del material, pero en mayor dimensión le dan un color distinto a la noche que cubre y predomina la fotografía general. Las casas de barro con poca luz corresponden a Tilcara, Jujuy, cuando Matías Toledo y Jorge Gonzalez llevaron el nombre de Aire Santiagueño a la provincia norteña en la Fiesta de la Pachamama, en dicha ciudad.

Entre los invitados, colaboró con la locución del periodista santiagueño Raúl Toledo que puso su emocionante sentimiento ante las poesías del sentir y comprometido criollismo; además contó con el Dúo Sachamanta, integrado por Emanuel Coria en mandolín y Rodrigo Bargas en 1º guitarra y por último, la participación de Gabriela Miño en la puesta en escena junto a los bailarines del Ballet El talar.

Repertorio
1- Recitado
(Popular santiagueño)
2- Identidad Santiagueña -Chacarera Doble- (Mario Alvarez Quiroga y Miguel Angel Morelli)
3- Gato del regreso -Gato- (Pablo Raúl Trullenque y Aníbal Toledo)
4- Aquel tiempo de mi infancia -Escondido- (Pablo Raúl Trullenque y Cuti Carabajal)
5- Luna de seda –Zamba- (Hugo Torres)
6- A) Chacarera para un sentir -Chacarera- (Julio Rodríguez Ledesma)
B) Chacarera del violín -Chacarera- (Hermanos Simón y Javier Zírpolo)
7- A) Escondido del ututu -Escondido-(Juan Acosta y Juan Carlos Carabajal)
B) Huaico Hondo -Escondido- (Raúl Olidón Contreras y Pedro Contreras)
8- Recitado (Pablo Raúl Trullenque)
9- La barranquera -Chacarera- (Carlos Carabajal y Juan de Dios Gallo)
10- Salavina -Zamba- (Mario Arnedo Gallo)
11- El Huayra Muyoj –Danza popular- (Gómez Basualdo)
12- Recitado (Leocadio del Carmen Torres)
13- Llegando a mi querencia –Vidala- (Popular santiagueño)
14- Corazón Atamishqueño -Chacarera- (Carlos Carabajal y Leo Dan)
15- A) De La Banda a Santiago -Chacarera- (Leocadio del Cármen Torres)
B) La Otumpeña -Chacarera- (Leocadio del Cármen Torres)
C) Chacarera para mi vuelta -Chacarera- (Marcelo Ferreyra y Onofre Paz)
D) La ñaupa ñaupa (Sixto Palavecino y Felipe Corpos)
16- El ventajao -Gato- (Oscar Valles y Julián Díaz)
17- Zambita de allá -Zamba- (Julio Argentino Jerez)
18- Recitado (Juan Carlos Carabajal)
19- A) Himno Nacional Argentino (D. Vicente López y Planes y D. Blas Parera)
B) La chicharra Cantora -Chacarera- (Francisco L. Sánchez y Miguel Saravia)
C) Desde el puente Carretero -Chacarera- (Carlos Carabajal y Peteco Carabajal)
20- A) Entre a mi pago sin golpear –Chacarera Doble- (Pablo Raúl Trullenque y Carlos Carabajal)
B)Añoranzas –Chacarera Doble- (Julio Argentino Jerez)

Un 2008 de peñas y alegrías


Pasó todo un año de proyección y difusión de un nombre nuevo dentro del ambiente folklórico, empezando de abajo, solitarios y golpeando puertas con la cabeza gacha ofreciendo lo que más saben hacer: difundir alegría entre los paisanos con la música de Santiago del Estero.

Fueron muchas peñas las que cobijaron a Aire Santiagueño en 2008, muchos escenarios compartidos con populares cantores y conjuntos, mucha gente y espectadores que han sabido robarles la sonrisa a los cuatro luchadores del folklore de la Madre de Ciudades que son el motivo principal para continuar con un andar serio, comprometido y musical.

En el Centro Tradicionalista “El Fiador”, de José C. Paz, el clima de baile y alegría entre la gente que fue a divertirse le entregó al conjunto un sentido de tranquilidad pero, a pesar de ello, el compromiso y los nervios no se fueron hasta que los bailarines coparon la pista. Una vidala como comienzo y luego, dos tandas pegadas de chacarera, gato y escondido provocaron el repicar de palmas de todos los espectadores. En este hermoso sitio de encuentro de provincianos y porteños, Aire Santiagueño compartió escenario con grandes de la música folklórica y popular como Leo Dan, Tapecito Villalba, Los Bonys, Los Auténticos Pasteles Verdes y La Nueva Fuerza del Chamamé, entre otros.

En Gran Bourg, la peña “El Rancho de Pini”, fue una caldera, por el calor de aquel domingo de comienzos del año e increíblemente, la pista de baile nunca estuvo sola por la fidelidad de los zapateadores y chinitas que hacían de la música, una poesía en danza. Con filmación de por medio, Aire Santiagueño, tocó por única vez sin el saco pero con la intensidad acostumbrada.

En Berazategui, El Círculo Santiagueño fue un patio de entrecasa para los artistas, por eso, entre familiares y amigos, se dio lugar a zambas como “A una rosa”, “Luna de Seda” y chacareras como “De un Sentir” y “Chacarera para Jimmy Hendrix”. Ahí cerquita, en “El Patio de Tévez”, la multitud se sorprendió al ver por primera vez al grupo con su versión de “El himno” y la zamba a capella “Zambita de allá”, dando lugar a futuras invitaciones.

En el “Club de Leones” Ezpeleta, testigo de la primera presentación oficial del grupo en 2007, tuvo la excelente predisposición de volver a invitar a Matías y Diego Toledo junto a Jorge Gonzalez en el Festival de la Tradición, escenario que contó con un cuadro bailable por el Ballet El Talar.

La parrilla popular de Berazategui, “A 2 fuegos” le abrió la puerta a Aire Santiagueño infinidad de veces, por lo que temas totalmente inéditos pudieron ser escuchados tales como “El gato del Fantasma” de Matías Toledo y “Chacarera para mi abuelo” de Carlos Toledo en la voz del cantor invitado Santiago Collo; el escondido “En la ceniza, una flor”, las chacareras “Sé que sos mía” y “Amor en las trincheras”, entre otros. Además aquí compartió escenario con “Esencia santiagueña” interpretando “Malagueña” y “El Anacleto del viento” y con Abel Maza y Fabián Villalba, músicos de Leonardo Miranda, haciendo temas como “Que te ocurre amigo mío”, “De mí se dicen cosas” y “El preso Nº9”.

En la “Sociedad de Fomento Cristianía” de Rafael Castillo, el conjunto entró por la ventana y la presencia externa elegante fue el primer paso en el galpón lleno de gauchaje y bailarines ansiosos que levantaron tierra con las melodías del violín en “Gatito Salamanquero” y “Chacarera del violín”. También dejaron su música en la “Cámara de Comercio de Castillo” en la despedida de año junto a los bailarines de El Talar interpretando más temas inéditos como “La del llanural”, “Eterno amor” y un enganchado asombroso de guarachas populares santiagueñas.

Por Laferrere, la “Mutual 24 de abril”, le dio espacio a la música santiagueña y en un cierre de sábado madrugador, otra vez un debut y un aplauso renovado imponiendo el nombre en cada camino pisado.

El restaurante “La Rubia Moreno” de Guernica no esperó tan bella exposición musical por lo que se agolparon para adquirir los materiales de los protagonistas y lo mismo ocurrió en el Camping Municipal de La Matanza, en la fiesta despedida de la empresa de colectivos Almafuerte.

Además, Aire Santiagueño inauguró la “Peña de Jorge Morales” en Quilmes e hizo bailar a todo el “Ballet Argentino de Tucho Vega”, en el Salón MG de San Francisco Solano, antes que el cuerpo principal de bailarines se conviertan en el “Ballet Los Integrantes”.

El Rancho de Méndez” de Solano recibió la visita del grupo que compartió escenario con Oscar Ocaño; también estuvo en el Parque Leloir en Castelar en noviembre conmemorando a la Virgen de Sumampa, junto a grandes del folklore como Hugo Torres.
Fueron muchas peñas, centros y bailantas que contaron con la presencia de Aire Santiagueño, un año de crecimiento musical y profesional que espera en 2009, continuar contando con una puerta abierta en pos de la difusión de música popular santiagueña.

jueves, 23 de abril de 2009

Diciembre de viajes para Aire Santiagueño


Para cerrar el año, no solo fueron peñas del conurbano las que recibieron la música del conjunto sino también Olavarría y Lincoln, ambos en la Provincia de Buenos Aires.

Olavarría de peñas

Durante la realización del 6º Festival Tradicionalista de Doma y Folklore de Olavarría, se hicieron dos peñas en el predio “Carlos Guerrero” y a través del coordinador general Tommy Pérez, Aire Santiagueño actuó en el primer circuito de peñas de aquel importante encuentro de folklore.

En una tarde de radios y promoción, llegó la actuación oficial, el 5 de diciembre de 2008 y con locución oficial de Sergio Melgarejo, los acordes santiagueños se esparcieron por la carpa bonaerense cerca de las 3 de la mañana que contó con esos espectadores ansiosos de recorrer el país en un solo escenario.

Con la presencia implacable como siempre, el grupo santiagueño brindó un recital bien arriba, con fuerza constante y la gente, agradecida por el ritmo y la cultura de la Madre de Ciudades, aplaudió y bailó con las melodías del violín, la guitarra, el bajo y el bombo.

Inaugurando la “Zamba para Lincoln”

El 13 de diciembre de 2008, Aire Santiagueño fue invitado a tocar en Lincoln como número central en el Acto por el 25º Aniversario de la Democracia, en un evento que se llevó a cabo en la Avenida Massey y Newbery para todos los vecinos de la ciudad.

Fue una noche fresca pero los espectadores se quedaron firmes para presenciar la presentación que contó con una sorpresa inesperada: la ejecución inédita de “Zamba para Lincoln”, una canción nueva con letra de Alexis Federico Cuello y música del cantor Jorge Daniel Gonzalez.

La cara de cada uno de los presentes expresó asombro y orgullo simultáneo, admirando la poesía de Cuello en una muestra de querencia y sentimiento, demostrando cada rincón de su tierra, sus costumbres, su música, sus domingos de fútbol, lugares y personajes infaltables que forman la historia de Lincoln.

El show además contó con otros temas fuera del repertorio habitual de Aire Santiagueño, como una selección de chamamés con Kilómetro 11 y Puerto Tirol, y también una serie de chacareras enganchadas como Déjame que me vaya y La yapa.

Una invitación en nombre de Argentina







































Llegó para el conjunto, un momento muy importante en su corta trayectoria de vuelo ascendente y por tal motivo, la oportunidad de vestir los colores del país fue una oportunidad agradecidamente aceptada.


Mediante la directora del ballet El Talar, Gabriela Rosana Miño, se le ofreció a Aire Santiagueño participar, conjuntamente con el ballet, en el “Encuentro de las tres patrias”, originalmente organizado por la Compañía de Arte y Danza Pampa Gaucha, dirigido por Antonio Acosta; por lo tanto, el 29 de Noviembre de 2008 en La Universidad Nacional de La Matanza, ubicada en Florencio Varela 1903, San Justo, el grupo de raíces santiagueñas representó a Argentina con un espectáculo prolijo y de excelentes repercusiones.


Para dicho evento, la profesora Miño preparó un cuadro estilizado con alumnos infantiles, juveniles y mayores de quince minutos en los que incluyó tres canciones del repertorio de Aire Santiagueño: “Hice un cuadro con danzas representativas de Santiago del Estero en las que se hicieron una zamba ‘A una rosa’ y ‘La del Llanural’, mitad y mitad, el ‘Gato del regreso’ y finalmente ‘El himno’ con las chacareras ‘La chicharra cantora’ y ‘Desde el Puente Carretero’”.

Sorprendentemente, la muestra ofrecida conllevó música en vivo, en una cuestión poco común para los ballets que presentan cuadros o estampas en un espectáculo, por eso, en materia de originalidad, para los colegas bailarines y espectadores fue una presentación que se ganó la ovación de todos los presentes: “Se preparó el cuadro con música en vivo porque, de esta manera, con el volumen mayor, se le da a los bailarines más energía y ánimo y también, con el objetivo de demostrar los músicos argentinos, la danza y el trabajo en conjunto, haciendo algo diferente a lo que hacen todos…”

En este encuentro, se concretó la segunda participación de Aire Santiagueño con el Ballet El Talar, por eso, el vínculo amistoso entre los bailarines y los músicos fue el claro resultado del éxito en la exposición: “Hay una conexión especial entre los chicos y Aire Santiagueño, no sé si por un tema de afinidad pero creo que el estilo fuerte y rápido es lo que a nosotros nos gusta hacer, por eso, ellos se sienten motivados con su música. De aquí surge, concretando la semejanza de estilos…”.

Entre los bailarines de El talar participaron Emanuel Cruz, Hugo Rodríguez, Sergio Lobos, Kevin Ledesma, Matías Impellieziere, Nicolás Monte , Mauro Ibáñez y Jonathan Toloza; entre las mujeres, Romina Valdez, Romina Sosa, Yamila Barrios Torres, Sofía Ibáñez, Mayra Sosa, Araceli Montiviero, Johana Toloza, Mariana Gómez, Sofía Sotomayor y la abanderada Carla Monte . Finalmente entre los infantiles, Lisandro Monte representó al ballet con un malambo en solitario, totalmente aclamado por los espectadores

Recorrido por las Peñas Porteñas













El grupo Aire Santiagueño hizo un recorrido por algunas peñas de Capital Federal como “Los 36 billares”, “Peña Los Cardones” y “Peña del Colorado” dejando una imagen sorprendente, para un conjunto nuevo en un ambiente tan complicado como lo son las calles asfaltadas del centro del país.

A mitad del año 2008, fue invitado por la cantante de tango Mirta Godoy a participar de los encuentros de los viernes en “Los 36 billares”, en Avenida de Mayo 1265. En este tradicional lugar, las mesas ocupadas estaban en un 90% con turistas de Italia, Francia, Estados Unidos, Inglaterra y Brasil, entre otros, quienes admiraron con atención todas las enseñanzas que dejaron los músicos en el escenario acerca de la música folklórica argentina y las costumbres de Santiago del Estero.


Cada interpretación tenía su explicación, sobre los paisajes, las danzas y la música fervorosa que acarrea tantos aplausos en los espectadores, por lo que fue un espectáculo totalmente distinto al acostumbrado, inclusive, incluyendo el tango “Por una cabeza”, en el repertorio.


Una fecha difícil le tocó a Aire Santiagueño en la Peña del Colorado, en Güemes 3657, Palermo; fue el lunes 13 de octubre de 2008 con el objetivo de colaborar con un grupo Misionero de Universitarios en representación de la Parroquia Madre Admirable para juntar fondos en pos de una Misión a la provincia de Tucumán.

La luz baja en los alrededores de la peña, el ruido de las copas de vino compañeras entre los espectadores que llenaron, esa noche inusual, cada espacio libre del local, inclusive con gente sentada en el suelo, suspirando chacareras santiagueñas y aplaudiendo a un par de bailarines que encontraron un recodo libre para bailar.

Un show de una hora con ritmo, mucho calor y un ambiente que levantó fuego cuando el sonido santiagueño retumbaba en las paredes ladrilladas.

Saliendo de las costumbres sonoras, la excepción la provocó el invitado Andrés Todino, cantante oriundo de Arenaza, al suroeste de Lincoln, con un tema fuera de los planes: “No saber de ti”, de Jorge Rojas y Silvia Mujica, que provocó la ovación de los misioneros cuando el bonaerense armonizaba con el cantante Jorge Gonzalez.

En la Peña Los Cardones el 18 de octubre de 2008, en Jorge Luis Borges 2180, Palermo Soho, Aire Santiagueño sintió el miedo verdadero del debut en Capital Federal en uno de los lugares más representativos para los provincianos que viven en las calles porteñas, así que preparó su show de 80 minutos anexándole la imagen, una vestimenta impecable, con traje y corbata.

Era un día especial, el Día de la Madre, por eso, otro tema inédito salió de la galera de los artistas dedicado a aquellas mujeres que sintieron en el pecho cada palabra de “Como pájaros en el aire”, con una original introducción basada en recopilaciones de poemas del ecuatoriano Beto Aveiga y el poeta Críspulo Ruiz Cajar.

La misión fue cumplida y el impacto sorprendente, por eso, la oportunidad de desempeñarse en Capital Federal fue aprovechada al máximo, dejando el nombre libre por ambientes distintos al acostumbrado.

El origen de “El Himno” de Aire Santiagueño


Cada peña que recorre el conjunto, en tardes y noches de mosaico y tierra por el conurbano, capital o la zona bonaerense, bajo la luna o el sol que quema los sacos negros, lleva consigo el aplauso asegurado en los finales de los shows porque cuenta con un “Caballito de Batalla” que ha respondido y marcado y aún lo hace, a los presentes y bailarines. Es una chacarera divida en dos con “La Chicharra Cantora” y “Desde el Puente Carretero”, en versión instrumental con solo de violín, con la particularidad que en ambas introducciones cuenta con los acordes del Himno Nacional Argentino.


Esta extraña pero original canción fue idea de la Profesora de Danzas Folklóricas Argentinas, autóctonas y Nativas Gabriela Rosana Miño y su iniciativa, no solo es interpretada por Aire Santiagueño sino también por La Clave Santiagueña.

-¿Cómo se te ocurrió realizar una versión mezclando chacareras y el Himno Nacional Argentino?
“Ya viene hace muchos años, cuando estaba en Primaria. Yo bailo desde los 3 años, por lo que en esa época, cuando se tocaba el Himno, me imaginaba que lo bailaba. De ahí surgió que estaría bueno prepararle una coreografía…”.

-…A pesar de que no está bien visto bailar el Himno….
“Por eso hay que buscarle una coreografía muy especial porque en muchas ocasiones, aparece la crítica de que no es bien vista, la cuestión de bailarlo, pero siempre haciéndolo con respeto, por eso se me ocurrió. En un primer momento se me ocurrió hacer el Himno Nacional Argentino con el himno de los santiagueños, es decir, la chacarera Añoranzas de Julio Argentino Jerez”

-¿Con quién consultaste para concretar tu proyecto?
“Recurro a Matías Toledo, violinista de La Clave Santiagueña en ese momento. Lo llamo y le pregunto: -‘¿Qué te parece si hacemos el Himno, cómo lo podemos enganchar…? Se lo tarareo más o menos’ y media hora después me responde: -‘No se puede hacer por una cuestión de tonalidades menores y mayores’ y entonces, le buscamos la vuelta y lo pusimos con Desde el Puente Carretero. Lo armó con su gente y quedó fuerte y como yo quería y ahora tenía que buscar el momento oportuno para presentarlo, por lo que oficialmente se inauguró en El Encuentro de las Tres Patrias de 2008”


La versión de Gabriela Miño se ejecutó por primera vez en la Parrilla a Dos Fuegos de Berazategui con Aire Santiagueño a fines de 2007, cuando aún no tenían ese nombre. En esa noche Matías Toledo, Jorge Daniel Gonzalez y Diego Toledo sorprendieron con esa chacarera que tuvo una repercusión impresionante en todos los espectadores, por eso su difusión con el trío llegó a cada uno de los escenarios que pisaron.
El violinista, junto con el cantante Gonzalez, sorprendieron en vivo a Rodolfo Maldonado cuando tocaban con La Clave Santiagueña en el Centro Catamarqueño de Temperley a comienzos de 2008: un espectador pidió al grupo santiagueño Desde el Puente Carretero y sin pedir permiso, el violín de Toledo, en un complot musical con su amigo y cantor, largó las primeras melodías del Himno Nacional Argentino enganchándolo con la chacarera de Peteco Carabajal. Desde aquel momento, Maldonado adoptó la versión, la adaptó al estilo del grupo con bandoneón y la difundió por importantes medios radiales como Radio Nacional Folklórica e importantes escenarios como en el 455º Aniversario de la Provincia de Santiago del Estero el 25 de julio de 2008.

-¿Qué impresión te dejó haber escuchado tu versión por La Clave Santiagueña?
“Su versión no es mala pero no es lo que yo quería. Musicalmente está bien pero no tiene la fuerza que necesita un bailarín, no te eriza la piel ni provoca pararte y salir a bailar. El estilo del grupo es más tradicional, pero lo que pensé, además fue en fuerza y rapidez, provocando en el público las ganas de bailar”

-Hubo un antes y después en el grupo Aire Santiagueño cuando grabó tu versión en su disco “Estirpe de Chacarera”
“En cada presentación de Aire Santiagueño, lo que a mí me emociona es que cuando empiezan a tocar El Himno, la gente se para, a la gente le cambia la cara; cuando comienzan con la parte de la chacarera, es un griterío total, aplausos y mujeres hasta que lloran, es una mezcla de saltos en los bailarines, con esas ganas de tirar todo y levantar tierra, es la alucinación de los provincianos bailando perdidos en medio de la polvareda…y esto se debe porque todo el tiempo la versión tiene fuerza, por eso, ahí está la respuesta del éxito que está teniendo el grupo….”

lunes, 20 de abril de 2009

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Escondido de Pablo Raúl Trullenque y Carlos Carabajal, interpretado por Aire Santiagueño en la Casa de Cultura de Quilmes el 2 de Julio de 2008

sábado, 18 de abril de 2009

AIRE SANTIAGUEÑO. Identidad Santiagueña

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La Chacarera doble de Mario Álvarez Quiroga, Identidad Santiagueña, interpretada por Aire Santiagueño en vivo en la Casa de Cultura de Quilmes el 2 de julio de 2008

Aire Santiagueño grabó en vivo en la Casa de Cultura de Quilmes












Aire Santiagueño se presentó el 2 de julio de 2008 en la Casa de Cultura de Quilmes y grabó su disco en vivo en el show llamado “Memorias de la sangre”. Fue una presentación de más de una hora que contó con danza y música, en un lugar totalmente colmado de espectadores que respondieron con aplausos la puesta en escena de los artistas de herencia santiagueña.

“Espero que disfruten de esta noche de la mano de un joven de Ezpeleta, Matías Toledo, que quiere rendir homenaje, junto a sus compañeros, a la tierra de sus ancestros, a Santiago del Estero”, introdujo el director del área musical de la subsecretaria de Cultura de Quilmes, Julio Lacarra.

Existió en el aire porteño un paisaje imaginario de la provincia Madre de las Chacareras, como un sentido tributo a las historias que marcaron en la vida de cada uno de los músicos que integraron el grupo ese día, por eso la locutora Marcela Campos expresó en sus palabras el significado del nombre del espectáculo: “Somos los hijos de la tierra Madre, el nuevo fruto del árbol milenario y buscadores del sueño de un mejor vivir; en alas de ese sueño, vinimos huérfanos de nuestro terruño, distante de nuestros amigos de la infancia, forzados a cortar el cordón y a soltar la mano del Pacha y abandonar el calor de nuestro Tata. En el viaje no pudimos traer las siestas ardientes, las noches calmas, el susurro del río en nuestros oídos pero, a pesar de ello, no quedó en el andén el amor por el suelo ni el acento. Hay una lágrima cada vez que escuchamos una chacarera, y un nudo en la garganta cuando suena en la radio una sentida vidala … hoy, nuestros hijos y los hijos de nuestros hijos son los que sienten lo mismo, quienes aprenden a bailar nuestras danzas, golpean un bombo legüero antes de aprender a caminar y rasguear una guitarra, con el mismo sentimiento de los nativos de aquella tierra; somos una extensión de nuestro pueblo y los nuevos brazos de un río. Hoy son ellos, mañana serán los hijos de sus hijos que no perderán su identidad ni la nuestra, los que honrarán de la mejor forma la memoria, nuestra memoria…LAS MEMORIAS DE LA SANGRE

Inmediatamente, un poema de Leocadio del Carmen Torres, en la voz del locutor Raúl Toledo, introdujo la vidala “Llegando a mi querencia” y, a continuación, un recitado popular santiagueño y en ritmos de chacarera, gato y escondido, sonaron “Identidad Santiagueña”, “El Gato del regreso” y “Aquel tiempo de mi infancia”.

La zamba de Hugo Torres “Luna de seda”, en la romántica voz de Jorge Gonzalez le dio matiz y descanso a la polvareda levantada que volvió a avivarme cuando sonaron “Chacarera de un sentir” y “Chacarera del violín” junto a “Escondido del ututu” y “Huaico Hondo”. Los jóvenes espectadores, al principio tímidos, se animaron a llenar los espacios libres de la Casa de Cultura para deslumbrar con baile, las melodías de Aire Santiagueño.

Mientras la poesía de Pablo Raúl Trullenque trasmitía el dulce acento de la tierra de Santiago, los bailarines del Ballet El Talar, Matías Impellyeziere, Mauro Ibañez y Nicolás Monte, junto con la profesora y directora del ballet, Gabriela Rosana Miño, presentaron un cuadro estilizado con las canciones “La Barranquera” previamente introducida con el bombo habilidoso, vestido con una bandera de Santiago del Estero, de Diego Toledo, “Salavina” y “Huayra Muyoj”, dándole al espectáculo un color distinto y totalmente aclamado por los presentes.

Era tiempo para que el Dúo Sachamanta, integrado por Emanuel Coria y Rodrigo Bargas, interpretasen “Zamba del quebrachal” y dejar el ambiente preparado para el bloque bailable para todos aquellos jóvenes y adultos que llenaron la pista en chacareras como en “Corazón Atamishqueño”, “De La Banda a Santiago”, “La Otumpeña”, “Chacarera para mi vuelta”, “La ñaupa ñaupa” y el cierre con el gato “El ventajao”.

Quedó un clima caliente y una agitación por el enganchado en homenaje Leo Dan y a Los Manseros Santiagueños hasta que, nuevamente, el tenor Jorge Gonzalez acaparó la atención de todos con una versión a capella de “Zambita de allá”, aprovechando todos los recursos de su voz, desde la escala más grave hasta sus dos octavas, normal y aguda.

Se aproximó el final y otra sorpresa encontró la gente con las melodías del violín de Matías Toledo, tocando “La Chicharra Cantora” y “Desde el Puente Carretero” con una original introducción, empleando el Himno Nacional Argentino y contando con solos del bajista Walter Leguizamón.

La respuesta de la gente, simplemente fue asombrosa, de pie, gritando y aplaudiendo el desenlace de una historia que homenajeó a Santiago del Estero. Allá a lo lejos, detrás de los músicos vestidos de traje negro, un dibujo de Don Sixto Palavecino con su fiel violín que también dejó la sonrisa de aceptación.

La ovación provocó la despedida con “Entre a mi pago sin golpear” y “Añoranzas” por lo que esa noche de entresemana laboral cambió el rumbo de Aire Santiagueño y los objetivos con vistas a un futuro cercano...